July 8, 2026

La suba de tasas reales impulsa al oro a mínimos en el año mientras la tesis de largo plazo se mantiene: call to buy gold

Por Quinto

Tras un 2025 excepcional (53 máximos históricos, +44% promedio, cierre ~$3.431) y un pico de $5.593 a fines de enero de 2026, el oro corrigió cerca de 20% hasta la zona de 4.000 USD/oz. El incremento de las tasas de interés reales, fortalecimiento del dólar a nivel internacional y el desarme de posiciones explican buena parte de la reversión de corto plazo.

El catalizador inicial de la corrección fue de origen geopolítico, producto del estallido de la guerra entre Estados Unidos e Irán. Esto muestra una tendencia contrapuesta a la esperada inicialmente, donde el metal solía ser un refugio contra la volatilidad, y se explica en gran medida por la secuencia del shock.

El conflicto bélico generó una interrupción logística del flujo petrolero, elevando el precio del barril y trasladándose a la inflación actual y expectativas futuras. Teniendo en cuenta que la función de reacción de un Banco Central a un shock inflacionario por oferta es anclar las expectativas de inflación, se observó una reversión de las expectativas de bajas en gran parte de los Bancos Centrales del mundo, especialmente la Reserva Federal. Esta situación se amplificó con el inicio del mandato de Kevin Warsh al frente de la Fed que comenzó su gestión con un marcado tono hawkish, manifestando su preocupación por los niveles actuales de inflación, que se ubican muy por encima del objetivo del 2% anual. Como resultado, el mercado dejó atrás las proyecciones de recortes de tasas y comenzó a anticipar subas.

La apreciación del dólar refuerza este efecto por dos vías: incrementa el precio del metal en monedas distintas del dólar, moderando la demanda física fuera de Estados Unidos, y atrae capital hacia activos denominados en dólares. El factor de mayor peso fue la revisión al alza de la trayectoria esperada de tasas en Estados Unidos. Tras la comunicación reciente de la Reserva Federal, los inversores postergaron las expectativas de flexibilización monetaria, lo que empujó los rendimientos de los bonos del Tesoro al alza y reforzó al dólar.

Para un activo que no genera flujo de renta, el nivel de las tasas reales y la fortaleza del dólar constituyen las variables de costo de oportunidad más directas.

La demanda de inversión, particularmente a través de fondos cotizados, actuó como amplificador de la corrección. Tras un 2025 de ingresos récord a los ETF de oro, los flujos se debilitaron en el primer semestre de 2026, con episodios de salidas que incluyeron la primera salida mensual de los ETF asiáticos desde agosto de 2025. Resulta que el ciclo alcista de 2025 había atraído posicionamiento especulativo por encima de la demanda estructural subyacente. Este tipo de posicionamiento tiende a desarmarse con rapidez ante un cambio de régimen macroeconómico, como evidenció el episodio de marzo, que constituyó la corrección más pronunciada del oro en más de una década. La liquidación de posiciones apalancadas y de corto plazo explica buena parte de la velocidad del movimiento, en contraste con la inercia de los tenedores estructurales.

Hacia adelante, consideramos que los factores que explican la baja del oro podrían haber quedado atrás. Por un lado vemos que el reciente aumento de las tasas de interés reales luce en cierta medida excesivo y de carácter temporal. Esperamos que la inflación se modere en los próximos meses, a medida que los efectos del shock petrolero comiencen a ceder. Esto reduciría la necesidad de la FED de implementar una suba en los tipos de interés en el corto plazo. Como consecuencia, el oro debería encontrar respaldo una vez que los mercados incorporen tasas reales más bajas y un dólar algo más debilitado. Un dólar más débil ha sido históricamente un poderoso viento de cola para el oro.

A su vez, la corrección del precio y desarme de posiciones especulativas deja al mercado con un mejor balance, al tiempo que la demanda de oro por parte de bancos centrales se mantiene como driver estructural en la revaluación del precio del metal. Según JP Morgan, se espera que las compras de oro de bancos centrales alcancen las 755 toneladas para fines de 2026. Si bien dicha demanda puede no impulsar los precios bruscamente al alza por sí sola, actúa como un sostén para la cotización.

En este contexto, si bien la mayor parte de los bancos revisó a la baja sus proyecciones de corto plazo, observamos que el consenso institucional sigue constructivo de mediano plazo. Tal es el caso de UBS, que pronostica un precio de la onza de alrededor de USD5.200 a 12 meses vista, 30% por sobre el nivel actual.

En síntesis, explicamos la corrección del oro producto de un shock macro cíclico (tasas/dólar/petróleo), no por una ruptura de su caso estructural. La demanda de mediano y largo plazo permanece intacta, lo que convierte la caída en punto de entrada, no en señal de salida.

En el mediano plazo, la tesis alcista del oro se apoya en un conjunto de factores que operan de manera convergente: en primer lugar, la acumulación sostenida del sector oficial, con bancos centrales que actúan como compradores marginales insensibles al precio producto de un proceso estructural de diversificación de reservas y reducción gradual de la dependencia del dólar. A esto se suma la función del oro como cobertura frente a la pérdida de valor de las monedas fiduciarias en un contexto de déficits fiscales persistentes y deuda soberana creciente, y la resiliencia de la demanda física, que aumenta en lugar de retraerse ante las correcciones de precio.

Opciones de Inversión

Creemos que el argumento de inversión a largo plazo para el oro sigue siendo positivo, al tiempo que sigue cumpliendo una función de diversificación y descorrelación que excede la de cobertura de crisis: aporta protección frente al riesgo de pérdida de valor de las monedas fiduciarias y frente a riesgos de cola, baja correlación con activos financieros tradicionales en horizontes largos, y un perfil de reserva de valor sin riesgo de contraparte ni dependencia de la política de un emisor soberano, lo que lo posiciona como componente estratégico —no táctico— dentro del sleeve de activos reales, con un dimensionamiento que típicamente se justifica por su contribución a la estabilidad del portafolio antes que por su retorno esperado aislado.

Long GLD: Para inversores que aún no se encuentran posicionados en oro, o para quienes tengan una subexposición, puede ser un buen momento para adquirir participación en el metal. Esto puede hacerse a través de ETFs como GLD, el cual replica la cotización del oro diariamente, o GDX, el cual sigue el desempeño de compañías mineras líderes. Sugerimos una posición de entre 2% y 3% del portafolio combinando ambos instrumentos.

Estrategia GLD/SLV: la relación oro-plata se ubicaba durante la corrección en torno a 55, dentro de un rango históricamente equilibrado (50–60), lo que no sugiere una distorsión marcada en la valoración relativa de ambos metales ni una señal fuerte de rotación en ninguna dirección. En este sentido, en caso de inversores con posiciones en plata recomendamos mantener la posición, a la espera de algún punto de salida atractivo versus el oro.

Estrategia de Renta Estructurada: en caso de inversores que quieran aprovechar un buen punto de ingreso sobre el oro, pero quieran hacerlo desde una posición más conservadora existen estrategias estructuradas que generan una renta promedio superior a la renta fija.

Featured articles

Ivan Vizental

Cuando acciones y bonos caen juntos: el verdadero problema nunca fue la correlación

Análisis de la industria sobre la concentración de volatilidad en carteras estructuradas. Una evaluación técnica que...
Ivan Vizental

Volatilidad de mercado: gestión activa y disciplina como pilares de largo plazo

Ante la escalada en Medio Oriente y el petróleo superando los USD 110, analizamos por qué la clave no es predecir el...
Fifth

Excelencia con sello internacional: Quinto premiada en los Citywire Americas IWMA 2025

Citywire Americas reconoció a Quinto en los International Wealth Management Awards 2025 como Best Wealth Management...
Fifth

Conflicto en Medio Oriente: claves para proteger el patrimonio ante el nuevo escenario global

La escalada de la guerra entre Estados Unidos / Israel e Irán sacudió a los mercados y puso al petróleo en la mira....
Fifth

Elecciones 2025: la gobernabilidad del oficialismo será el pilar que definirá el futuro de los activos argentinos

El resultado del domingo 26 de octubre definirá la capacidad de gestión del Gobierno y el futuro de los activos...
Fifth

Guerra comercial China EEUU: mercados alertan por la fuerte volatilidad

El S&P 500 y el Nasdaq sufren fuertes caídas tras la escalada en el conflicto entre China y Estados Unidos....
Fifth

After black Monday, the bags european and asian retrieved but warn by more turbulence

Stock markets and oil prices recovered slightly on Tuesday, although analysts...
Fifth

Bonds and Sard argentina on Wall Street rebounded strong after the announcement Trump

The suspension of tariffs reciprocal announced by the president of the united States led to the Merval...
Fifth

The ADR's of argentine companies on Wall Street rose up to 7% after the victory of the ruling party in CABA

The markets, stick with a strong pressure on the fixed income international by the decrease in the debt rating of...
Ivan Vizental

Tariffs of Trump: markets celebrate the truce in trade, but there is still caution

The pause of 90 days in the trade war between the U.S. and China brought some relief to markets, which began...
en_USEnglish